Cada invitado dispara desde su móvil, sin instalar nada. El carrete se queda oculto hasta que lo reveláis juntos al terminar. Todas las fotos que el fotógrafo no llega a ver.
Créalo en un minuto. Tus invitados solo escanean un QR. Pago único, sin suscripciones.
Los abrazos de tu abuela, la pista a reventar, los primos montándosela solos. Nadie con cámara profesional estaba delante, pero cuarenta invitados sí.
«Mandadme las fotos» por WhatsApp, comprimidas y en desorden. La mitad no llega nunca y las buenas se pierden en el grupo.
Cuando cada foto se mira al instante, el día se convierte en una revisión. El revelado diferido guarda la magia para después.
Durante la boda, cada disparo se guarda a oscuras. Cuando termina, el carrete se revela para todos a la vez: revivís el día por segunda vez, juntos, viendo por fin lo que vieron los demás.
Tú creas el carrete. Tus invitados solo disparan.
Lo creas en un minuto y lo imprimes en el seating, la invitación o un cartelito. Nada más que preparar.
Escanean, hacen sus fotos con los looks de cámara que elijas y siguen a lo suyo. Sin apps, sin cuentas.
Al cerrar el evento se abren todas las fotos de golpe, para todos. Descargáis las que queráis en calidad original.
Elige el carácter de las fotos de tu boda: el grano cálido de un negativo, el flash de una desechable o el tono de una compacta. Tus invitados solo disparan; el look ya está puesto.






Un carrete de ejemplo con el aspecto que tendrá el vuestro: las fotos de los invitados, reveladas juntas. Ábrelo y date una vuelta.
Creas el evento y eliges el plan al invitar. Empezar es gratis.
No. Escanean el QR y disparan desde el navegador del móvil. Nada de descargas, nada de crear cuentas.
Nadie las ve hasta el revelado, ni siquiera quien las hace. Al terminar el evento se abren todas de golpe, y solo para quien tenga el enlace. El carrete nunca es público.
No, lo complementa. El fotógrafo capta lo planificado y con su calidad; REVELA capta lo espontáneo, desde dentro y desde todos los ángulos. Son las fotos que él no puede estar para hacer.
Hasta 36 disparos por invitado en los planes de pago, como un carrete de verdad. Ese límite es parte de la gracia: hace que cada foto cuente.
Sí. En el plan Ilimitado descargáis todo el carrete en un ZIP a calidad original, además del recap en vídeo para redes.
No. Pagas una vez por evento. Creas el carrete gratis y eliges el plan al invitar.