Cada invitado dispara desde su móvil, sin instalar nada. El carrete se queda oculto hasta que lo reveláis al terminar. Tú disfrutas de tu fiesta; ellos la fotografían.
Créalo en un minuto. Tus invitados solo escanean un QR. Pago único, sin suscripciones.
Si te encargas tú de las fotos, te pierdes tu propia fiesta. Con REVELA disparan todos, y a ti te queda todo.
Cada invitado tiene sus fotos en el móvil y nadie las junta. Las mejores se quedan sin llegar a la persona que cumple.
Con el revelado al final, abrís todas juntas y revivís la fiesta una vez más, con todo de golpe.
Durante la fiesta, cada disparo se guarda a oscuras. Al terminar, el carrete se revela para todos a la vez: tu cumpleaños, visto por fin desde la mesa entera.
Tú creas el carrete. Tus invitados solo disparan.
Lo creas en un minuto y lo enseñas o lo dejas en la mesa. Sin preparar nada más.
Escanean, hacen sus fotos con el look que elijas y siguen a la fiesta. Sin apps, sin cuentas.
Cuando cierras el evento se abren todas las fotos de golpe, para todos. Descargáis las que queráis.
Ponle carácter a la fiesta: el flash de una desechable, el grano de un negativo o el tono de una compacta de los 2000. Tus invitados solo disparan; el look ya está puesto.






Un carrete de ejemplo con el aspecto que tendrá el tuyo: las fotos de los invitados, reveladas juntas. Ábrelo y date una vuelta.
Creas el evento y eliges el plan al invitar. Empezar es gratis.
No. Escanean el QR y disparan desde el navegador del móvil. Nada de descargas, nada de crear cuentas.
Nadie las ve hasta el revelado, ni siquiera quien las hace. Al terminar el evento se abren todas de golpe, y solo para quien tenga el enlace. El carrete nunca es público.
Sí, de un cumpleaños redondo a una cena en casa. Ajustas el número de invitados y de disparos al tamaño de tu fiesta.
Hasta 36 disparos por invitado en los planes de pago, como un carrete de verdad. El límite hace que cada foto cuente.
No. Pagas una vez por evento. Creas el carrete gratis y eliges el plan al invitar.